Pulmones
Enfermedades de los pulmones.-
Cuando respira, los pulmones toman el oxígeno del aire y lo llevan al torrente sanguíneo. Las células de su cuerpo necesitan oxígeno para funcionar y crecer. Durante un día normal usted respira aproximadamente 25,000 veces. Las personas con enfermedades pulmonares tienen dificultad para respirar. Millones de personas en los Estados Unidos tienen enfermedades pulmonares. Si se reunieran todos los tipos de enfermedades del pulmón conformarían la tercera causa de muerte en los Estados Unidos.
El término enfermedad pulmonar se refiere a muchos trastornos que afectan los pulmones, tales como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, infecciones como gripe, neumonía y tuberculosis, cáncer de pulmón y muchos otros problemas respiratorios.
Casos en el Ecuador de las enfermedades pulmonares.-
Según el reporte, entre enero y febrero de este año se presentaron 415 casos de enfermedades respiratorias.
La infección respiratoria es otra de las principales causas directas de muerte en niños menores de 5 años. En general, las infecciones respiratorias causan pérdida del apetito y desgastes que pueden asociarse directamente al inicio o empeoramiento de un proceso de desnutrición. Por lo tanto, las infecciones respiratorias no sólo son relevantes como causa de enfermedad y muerte, si no que también son factores desencadenantes y sostenedores de los procesos que conducen a la desnutrición. Además, estas infecciones son la razón más frecuente de consulta externa pediátrica y de hospitalización. Para estimar la prevalencia de las infecciones respiratorias y evaluar su tratamiento, con una secuencia similar al módulo para diarreas, se formuló una serie de preguntas para indagar si el niño seleccionado había tenido infección respiratoria en las últimas dos semanas, incluyendo el día de la entrevista. Para los casos que respondieron afirmativamente se continuó preguntando sobre las condiciones en que se había desarrollado la enfermedad y el comportamiento de la madre en cuanto a su tratamiento.
Los datos en los Cuadros 13.15 y 13.16 muestran que el 42.3 por ciento de los niños menores de 5 años de edad había tenido infección respiratoria durante las últimas dos semanas previas a la entrevista (Gráfico 13.5). El porcentaje que tuvo infección respiratoria cambia del 45.7 por ciento en el área urbana al 38.3 por ciento en la rural, y varía de un 56.5 por ciento en la provincia de Guayas a un 20.7 por ciento en Imbabura.
Al clasificar la prevalencia de las infecciones respiratorias de acuerdo a la gravedad de los síntomas identificados por la madre, se encuentra que el 7.8 por ciento tuvo sólo tos o resfriado, el 6.7 por ciento tos o resfriado junto con una enfermedad grave, el 10.4 por ciento sibilancias, el 9.0 por ciento neumonía y el 8.3 por ciento neumonía grave. Acumulando estas últimas dos cifras se puede mencionar que los síntomas asociados con algún grado de neumonía representan una prevalencia del 17.3 por ciento, cifra que varía del 16.3 por ciento en el área urbana al 18.6 por ciento en la rural, y de un 8.1 por ciento en la provincia de Imbabura a un 26.7 por ciento en Bolívar. Se puede apreciar que las provincias de Manabí, Los Ríos y Loja también tienen una prevalencia relativamente alta de síntomas asociados a una neumonía (del 21.2% al 26.2%).
Según la edad del niño, la prevalencia de infecciones respiratorias varía del 37.0 por ciento entre niños de 0 a 5 meses de edad al 47.7 por ciento entre los de 6 a 11 meses (Cuadro 13.16). También se observa que en general, la prevalencia de las infecciones respiratorias no presenta una tendencia definida de acuerdo con el nivel de instrucción de la madre, aunque la probabilidad de haber tenido una infección es menor entre niños cuyas madres no tienen educación formal o tienen instrucción superior. Según nivel económico, la prevalencia desciende ligeramente del 43.3 por ciento entre niños del nivel bajo al 39.5 por ciento entre aquellos del nivel alto. La prevalencia de las infecciones respiratorias resultó ser muy similar en ambos sexos y contrario a lo esperado, es más baja en la población indígena.
Los síntomas asociados a neumonía grave fueron reportados en menor proporción en la medida en que sube el nivel educativo o económico de la madre, bajando del 12.0 por ciento entre niños cuyas madres tienen poca educación formal al 3.1 por ciento entre aquellos cuyas madres tienen instrucción superior, y del 9.3 por ciento en el nivel económico bajó al 4.0 por ciento en el nivel alto.

En el Cuadro 13.18 se observa que el 89.4 por ciento de las madres hizo algo para aliviar o curar la infección respiratoria y otro 58.3 por ciento consultó con alguien sobre la infección respiratoria de su niño. La proporción que hizo algo para aliviar la infección cambia del 85 por ciento, si la duración de la IRA fue de 0 a 3 días, al 94.9 por ciento si duró más de 10 días. La proporción de madres que consultaron con alguien asciende del 47.2 por ciento para niños cuya infección respiratoria duró de 0 a 3 días al 73.4 por ciento para quienes la infección duró 10 ó más días. Según la clasificación de la infección respiratoria de acuerdo a los síntomas asociados a la gravedad, el porcentaje que consultó desciende del 69.5 por ciento entre los casos clasificados como neumonía grave al 37.9 por ciento para quienes tuvieron sólo tos o resfriado.
Como se mencionó anteriormente, el 89.4 por ciento de los niños que tuvieron infección respiratoria recibió algún tratamiento. Aún cuando existe la posibilidad de que el tratamiento sea combinado, el más frecuente fue algún remedio para calmar la tos (63.2%), seguido por alguna medicina para bajar la fiebre (51.6%) y algún descongestionante (44.9%) (Cuadro 13.18). El 37.3 por ciento de los casos recibió antibióticos y al 17.1 por ciento le colocaron gotas de manzanilla en la nariz, que es un tratamiento casero específico. Sólo el 1.6 por ciento del total de niños con infección respiratoria llegó a ser hospitalizado, cifra que resulta baja para quienes reportaron síntomas asociados a neumonía grave (4.0 por ciento).
El uso de antibióticos es mayor para niños del área urbana (40.0%) que para los de la rural (33.5%). Según edad, su mayor uso se da entre niños que tienen 24 a 35 meses de edad (44.0%). Con respecto a la clasificación de la infección respiratoria, el uso de antibióticos se incrementa del 24.2 por ciento para los que tuvieron sólo tos o resfriado al 44.7 por ciento para quienes tuvieron síntomas asociados con neumonía grave.
En el Cuadro 13.19 se observa que el 48.4 por ciento de las consultas hechas por las madres fue atendida en un establecimiento del MSP, seguido por la de médicos privados (30.1%). Como es de esperarse, la atención por médicos privados aumenta con el nivel de instrucción de la madre, del 14.4 por ciento en niños cuyas madres no tienen educación formal al 56.8 por ciento de aquellas con instrucción superior. Se observa un comportamiento similar según nivel económico. Se aprecia que el 12.5 por ciento consultó en farmacias particulares, lo que se puede asociar con la automedicación. Con respecto a la gravedad de la infección, el MSP atiende a la mayoría de los casos de neumonía y la participación de los médicos privados disminuye en la medida que aumenta la gravedad de la enfermedad. Vale mencionar que el 16.4 por ciento de los casos de neumonía grave se atendió en una farmacia.
De los niños que no recibieron tratamiento para su infección respiratoria (10.6%), la razón mencionada con mayor frecuencia fue “no fue necesario/no era grave”, reportada para el 43.7 por ciento de los casos (datos no presentados). Otras razones expresadas con menor frecuencia fueron: “falta de dinero” (33.6%), “por descuido” (8.1%), “no tenía remedios para darle” (3.6%) y “no tuvo tiempo” (3.0%).